Nehodí sa? Žiadny problém! Tovar môžete vrátiť až do 30 dní
S darčekovým poukazom nešliapnete vedľa. Obdarovaný si za darčekový poukaz môže vybrať čokoľvek z našej ponuky.
Až 30 dní na vrátenie tovaru
Cuando acepté el traslado como corresponsal a Rusia, no podía ni imaginar que estaba cometiendo uno de los errores más graves de mi vida. Allí, durante el escaso período de tiempo en el que pude ejercer mi trabajo, conocí a bastante gente y a dos grandes periodistas, dos chicas, que tenían que hacer malabarismos con las palabras para poder publicar algo en sus diarios sin que fuera censurado o algo peor, que diera con sus huesos en la cárcel.
Y conocí, en unas circunstancias de las que no quiero acordarme, a un preso político, Boris Savchenko, que llevaba encerrado en una mazmorra más de la mitad de su miserable vida, olvidado en los subterráneos de una enorme mansión.
Para mi desgracia, tuve que compartir con él más de dos años, en unas condiciones infrahumanas, con una temperatura constante de cerca de cero grados, comiendo una vez al día una bazofia que ni Nataliya (la rata que nos hacía compañía de vez en cuando) se atrevía a probar.
Cuando me sacaron de aquel agujero, le prometí a Boris y me prometí a mí mismo, que lo sacaría de allí, costara lo que costara. Y yo siempre cumplo mis promesas. Sin embargo, esta no me iba a resultar fácil poder cumplirla.
Me sacaron, sí. Para intercambiarme por el jefe de una organización mafiosa rusa que había sido detenido por la policía española.
Pero detrás de ese trueque, había una trama oculta. En el aeropuerto donde nos intercambiaron, el mafioso fue abatido antes de poder subir al avión que lo repatriaría, lo que generó un serio conflicto entre Rusia y España.
Yo me recuperé en Madrid, y desde allí puse en marcha la operación rescate de Boris Savchenko y en estas páginas explico cómo conseguí liberarlo de aquella mazmorra, darle una nueva identidad con una documentación falsa y sacarlo de aquel país, con la ayuda de mis dos amigas, las reporteras de los diarios de mayor tirada de Rusia.
Ahoj! Som Libroamiko, tvoj knižný radca.
Ako ti môžem pomôcť?